Escrito por: Manuel Ferreira Brusquetti El Ministerio de Hacienda de este nuevo gobierno no se ha caracterizado por su apertura al diálogo, ni por oír consejos o escuchar recomendaciones. Por eso mismo, no llama la atención el hecho de que el Ministerio quiera desmerecer las proyecciones de
Revisemos juntos nuevamente los números que nos llevaron a esas conclusiones. En nuestras primeras proyecciones, la reducción del Producto Interno Bruto estaba basada en que los márgenes agrícolas se habían descompuesto notoriamente por efecto de la caída de precios, generando un desaliento a los productores a cultivar, sobre todo maíz, trigo y girasol. Sin embargo, llovía bien y parecía una buena zafra.
Después vino la sequía que afectó la soja tempranera, y ya alcanzó al 40% del total de la superficie agrícola, según los datos conjuntos de la Unión de Gremios de la producción y el Ministerio de Agricultura. Los propios funcionarios del MAG señalan que las lluvias estarían debajo de lo normal en los próximos tres meses con lo que se va afectar no solamente la zafra sojera, sino también la de los demás cultivos de verano, como es el caso del sésamo. Por esta razón, no se puede esperar gran mejoría en
A la situación del campo se le suma un elemento más que termina por definir por qué esperamos sea un mal año: la reducción en las remesas de paraguayos, sobre todo las que vienen de España y los Estados Unidos.
Lo más preocupante de la actitud avestrucesca de Hacienda es que medidas adecuadas no son solamente aquellas de fondo, sino también importa el tiempo y
Hasta ahora, sin embargo, el apuro no existe en el vocabulario del Ministerio. El “comunicativo” secretario de estado de Hacienda, presionado por los pedidos de intervención de distintos sectores, tuvo que salir a decir cosas de mala gana. No se nota gestión, como afirmaba el propio representante del Banco Interamericano de Desarrollo (
Por el bien de todos, esperemos que se comunique lo antes posible un plan coherente, se lo discuta con los agentes económicos y se lo ponga en marcha. Para Paraguay no será difícil salir de esta crisis, ya que producimos alimento que es lo que nunca puede faltar. Pero, más que nunca necesitamos de una gestión eficiente.